| El
Mar Menor ha experimentado cambios vertiginosos en los
últimos 40 años. De ser un sitio prácticamente
deshabitado, solo algunas familias de pescadores vivían
permanentemente en sus riberas, ha pasado a tener una
gran presencia humana, sobre todo en los meses de verano. Sus pueblos ribereños se fueron creando como consecuencia de la su proximidad a las ciudades de Murcia y Cartagena. Unas 700.000 personas tienen su residencia permanente a menos de cincuenta kilómetros de este mar. Esta circunstancia unida a las elevadas temperaturas que se registran en verano en Murcia, la capital, creó el hábito de veranear en las orillas del Mar Menor. Es por tanto una zona no tanto turística como de veraneo familiar. La Manga ese brazo de dunas de arena de 24 kilómetros de longitud que hasta el año 1960 estuvo deshabitado, pero que era propiedad de una familia que explotaba unas artes de pesca llamadas encañizadas, se convirtió en un lugar excelente para lo que entonces comenzaba en España: el turismo. Estas circunstancias unidas hicieron La Manga que era un paraje natural único se haya convertido a lo largo de estos 40 años en un lugar insufrible que en verano llega a tener 300.000 habitantes. Sus playas en ambos mares son lo único que justifica que sigan afluyendo visitantes. En La Manga se da el veraneo familiar de oriundos de la región, junto al turismo foráneo. En esta sección recuperamos imágenes antiguas del Mar Menor y en algunos casos junto a ellas pondremos imágenes actuales de los mismos lugares. |